UNAS CUANTAS REALIDADES
La famosa "curva de la felicidad" se ha transformado hoy en día en la "curva de la desgracia".
Las modas:
- El insigne don Gregorio Marañón ya dijo que las modas obedecen a una serie de motivos: los motivos de utilidad, los económicos y los sexuales, combinándose en proporciones distintas según el caso. La estética,
por muchos de estos motivos, ha forzado el ideal de delgadez extrema.
- Marañón apoyaba las modas de la delgadez: "Creo que una moda como la actual, con el enorme poder sugestivo de su sentido erótico, puede hacer más por lograr una alimentación correcta que todos los esfuerzos
de los médicos", y también dijo que "el cine, con sus esbeltas actrices, ha contribuido más a la esbeltez que todas las campañas sanitarias juntas". Marañón propugnaba al hombre "delgado, no gordo, pero tampoco flaco".
- La Gran Paradoja:
La Publicidad, que postula cánones estéticos definidos por la delgadez, al tiempo que oferta continuamente la comida (se le ha definido con toda razón como "la gran fábrica de obesos tristes").
- El Gran Paradigma:
En las sociedades más desarrolladas se produce algo asombroso: cuando más se rinde culto a la delgadez, más aumentan los índices de obesidad en la población.
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Otra gran paradoja médica y humana es la llamada Ceguera a la Obesidad.
La mayoría de los pacientes no reconocen su "obesidad", no se ven como "personas obesas", si acaso "algo llenitas y poco más". Pese a todo, el 83,5% de los españoles admite que el exceso de peso es un problema de salud; de ellos, un 82,6% aceptan que es causa de problemas cardíacos,
un 79,5% de hipertensión arterial, y un 45,8% la relacionan con la diabetes.
También debemos tener en cuenta que en España un 53% de la población tiene sobrepeso, y un 15% de los adultos entre 25 y 60 años es declaradamente obeso.
Y ya que hablamos de porcentajes, veamos de paso algunas estadísticas sobre la obesidad en España (aunque al paso que vamos, se quedarán obsoletas en pocos días)...
- IMC e ingesta:
- El 60% de los pacientes obesos mienten sobre las cantidades y composiciones de su ingesta alimentaria, y para colmo de los colmos, a mayor Indice de Masa Corporal de la persona, mayor es también la infraestimación de su ingesta.
- IMC y tiempo de ingesta:
- Globalmente, los que emplean más tiempo para comer tienen un Indice de Masa Corporal menor.
- IMC y TV:
- El 15% de la población dedica más de 2 horas diarias a ver la televisión, y coincide con el porcentaje que posee un Indice de Masa Corporal mayor.
- Obesidad y discriminación social:
- El 82% considera que está peor vista socialmente una mujer obesa que un hombre en la misma situación.
- Obesidad y trabajo:
- Un 65% opina que una persona delgada lo tiene más fácil a la hora de encontrar un trabajo que una persona con exceso de peso.
- Obesidad y relaciones de pareja:
- Un 72%, tanto hombres como mujeres, cree que el exceso de peso es un impedimento a la hora de encontrar pareja sentimental.
- Sobre el ejercicio físico:
- Tan importante para controlar la obesidad. De la población en general nos encontramos con un 16% que no realiza ningún tipo de actividad, ni habitual ni esporádica.
- ¿Y sobre los intentos de perder peso...?:
- De todos los que desean perder peso, cerca del 40% lo hace motivado por cuestiones estéticas y no de salud.
- De las personas con sobrepeso, sólo el 57% ha intentado solucionar su problema.
- Y de todas ellas, menos del 6% aconsejaría a alguien de su entorno que acudiera al médico a solucionar un problema similar.
- De los que desean adelgazar, el 87% opta por lo natural y lo sencillo, y prefiere tratarse con productos naturales y no con fármacos. Pese a ello:
- El 92% copiaría el método que ha funcionado con alguien conocido.
- Sólo el 20% acudiría al médico para adelgazar y, siempre, como último recurso.
- El 51% confiesa que ha intentado perder peso haciendo algo que podría poner en peligro su salud.
- Un 31% ha hecho las llamadas "dietas milagro".
- Un 7% ha optado por dejar de comer.
- Un 4% come pero vomita.
- Un 3% opta por comer un sólo tipo de alimento al día.
La obesidad lleva la marcha de transformarse en la gran epidemia del siglo XXI.
En la ctualidad hay en los EEUU cerca de 97 millones de obesos, cifra que crece de forma imparable, y se considera que en dos generaciones puede afectar a la práctica totalidad de la población.
La obesidad está evolucionando para convertirse en el primer problema sanitario del siglo XXI, debido a que los tratamientos de reducción de peso a largo plazo se han demostrado costosos e ineficaces en el 95% de los casos,
a que es una enfermedad que presenta más consecuencias negativas en pacientes jóvenes que otras patologías, y a que arrastra consigo tremendas consecuencias sociales y económicas.
Entonces... Si la obesidad es un grave problema de Salud Pública (en España el 6,9 del gasto sanitario se va a problemas relacionados con la obesidad, lo que supone cerca de 341.000 millones de pesetas/año):
- ¿dónde están las campañas de concienciación sobre la enfermedad?
- ¿por qué no se hacen tratamientos enfocados a la prevención tanto primaria como secundaria?
- ¿por qué se aportan tan pocos recursos a su estudio?
- ¿por qué se excluye su tratamiento farmacológico de la Seguridad Social?
- ¿por qué... por qué...?
PEQUEÑA LISTA SOBRE LAS COMPLICACIONES DE LA OBESIDAD:
O como se dice popularmente
"Para quien come muchos manjares no faltarán enfermedades"
- Problemas cardiovasculares:
- Opresión torácica y estenocardia.
- Desplazamiento cardíaco con disminución de la repleción de la aurícula derecha.
- Estasis vascular-pulmonar.
- Taquicardia de esfuerzo.
- Hipertensión arterial.
- Insuficiencia cardíaca.
- Angina de pecho.
- Infarto de miocardio.
- Estasis venoso periférico.
- Varices.
- Tromboflebitis.
- Ulceras varicosas.
- Paniculopatía edematofibroesclerosa (celulitis).
- Arteriosclerosis:
Causa frecuente de retinitis, nefroesclerosis y alteraciones coronarias.
Menos frecuente la arterioclerosis cerebral, causa de trombosis y hemorragias cerebrales.
- Diabetes mellitus tipo II.
- Alteraciones metabólicas:
- Hiperglucemia, intolerancia a la glucosa, resistencia a la insulina.
- Hipercolesterolemia.
- Hipertrigliceridemia.
- Hiperuricemia.
- Problemas respiratorios:
- Hipoventilación alveolar.
- Aumento de la incidencia de catarros, bronquitis crónica, neumonía...
- Síndrome de Picwick (cuadro de insuficiencia cardio-respiratoria). Apnea nocturna.
- Problemas osteoarticulares:
- Aplanamiento de la bóveda de la planta del pie.
- Aplanamiento de los cuerpos vertebrales de la columna, con neuralgias y espondilitis deformante.
- Artrosis generalizada: especialmente en rodillas, caderas y columna lumbar.
- Atrofia muscular.
- Gota.
- En niños: pie plano, genu valgum, desplazamiento de la epífisis de la cabeza femoral.
- Problemas digestivos:
- Dispepsia gástrica, con acidez, flatulencia, digestiones pesadas....
- Dispepsia biliar, con colecistitis y colelitiasis.
- Ulcera gastroduodenal.
- Estreñimiento, con frecuentes hemorroides.
- Insuficiencia hepática en grado variable por infiltración grasa.
- Aumento de la frecuencia de cirrosis hepática.
- Insuficiencia pancreática.
- Problemas renales:
- Nefroesclerosis con hipertensión arterial.
- Albuminuria y cilindruria.
- Retención líquida con edemas.
- Problemas cutáneos:
- Cianosis por estasis vascular y telangiectasias.
- Estrías cutáneas.
- Lesiones por rozaduras.
- Lesiones por maceración cutánea.
- Intertrigo.
- Mayor frecuencia de forúnculos, ántrax...
- Caída de pelo, a veces hirsutismo.
- Exceso de sudoración.
- Ulceras y celulitis.
- Problemas gonadales:
- Alteraciones menstruales variables: hipomenorrea, pilo e hipermenorrea, amenorrea.
- Problemas gestacionales:
- Mayor incidencia de toxemia preeclámpsica, malposiciones fetales y partos prolongados.
- Problemas sexuales:
- Disminución de la líbido, frigidez e impotencia (frecuentemente psicológica).
- Compulsividad e impulsividad sexual.
- Problemas de orden físico para realizar el acto sexual.
- Problemas neurológicos:
- Cefaleas.
- Insomnio.
- Múltiples trastornos psicosomáticos.
- Problemas hematológicos:
- Policitemia con aumento de la hemoglobina.
- Infecciones:
- Aumento de las infecciones cutáneas y respiratorias.
- Peor pronóstico en casos de fiebres tifoideas, neumonías y gripe.
- Problemas parietales:
- Hernias umbilicales, inguinales y crurales.
- Problemas quirúrgicos y anestésicos:
- Aumento en general del riesgo quirúrgico inducido por otras complicaciones (cardíacas, pulmonares, metabólicas, etc).
- Aumento de la mortalidad operatoria proporcional al incremento de peso.
- Dificultad para adoptar ciertas posiciones quirúrgicas (Trendelemburg).
- Incremento de la dificultad en la realización de venopuntura, intubación y punción lumbar.
- Complicaciones de cicatrización.
- Elevado riesgo de eventraciones postquirúrgicas.
- Aumento de las embolias y trombosis postquirúrgicas.
- Mayor riesgo de infecciones postquirúrgicas.
- Incremento de la dificultad de ajuste de la dosis anestésica.
- Hipoventilación postanestésica.
- Problemas oncológicos:
- Aumento general de la mortalidad por cáncer.
- Aumenta estadísticamente el riesgo de cáncer de próstata y colon en hombres.
- Aumenta estadísticamente el riesgo de cáncer de endometrio, ovario y mama en la mujer.
- Problemas psicológicos:
- Miedo e inseguridad personal.
- Pérdida de la autoestima.
- Desorden de conductas alimentarias.
- Perturbación emocional por hábitos de ingesta erróneos.
- Distorsión de la imagen corporal.
- Tristeza e infelicidad.
- Ansiedad, frecuente en niños, por pseudomicropene y pseudoginecomastia.
- Depresión.
- Frigidez e impotencia.
- Problemas sociales:
- Angustia por presión social frente a su obesidad.
- Angustia por presión social frente a su adelgazamiento.
- Aislamiento social.
- Dificultades para vestir, usar trasportes públicos...
- Sobreprotección familiar.
- Rotura del núcleo familiar o de la pareja.
- Mortalidad:
- Incremento de la mortalidad general a consecuencia de las complicaciones, especialmente por enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo II y cáncer.
(Hay quien considera que cada kilo perdido equivale a 2 años de vida).
- Suicidio:
- La tasa de suicidios en personas obesas es mayor que en individuos normales o delgados.
Actualmente se considera que la reducción del peso corporal entre un 5 y un 10% ya supone una importante mejora ante los factores de riesgo asociados con la obesidad.
Como bien dijo Hipócrates:
"Los muy gruesos tienden a morir antes que los delgados"
Posteriormente lo confirmó Cornelio Celso:
"Las personas obesas fallecen más bien por enfermedades agudas
y sofocaciones, y a menudo mueren de muerte repentina;
lo que no sucede casi nunca a las personas delgadas"
O puesto en palabras de nuestro querido refranero popular:
"Engordar para morir, no es cosa para reír"
Aunque los que se nieguen al tratamiento opinarán que:
"Muera Marta, pero muera harta"

Y, finalmente, recordemos la recomendación de nuestro refranero:
"Ten en tu casa un peso y cada día me darás gracias por el consejo"