DE LOS GRANDES PECADOS
Y LOS PEQUEÑOS VICIOS...

...de los que gustan prohibir los médicos...





Dicen las malas lenguas que el médico lo único que sabe hacer bien es prohibir cosas y que, curiosamente, siempre le da por prohibir todas las cosas buenas de la vida. Nada se encuentra más lejos de mi intención que representar al médico como el hombre malo de la película.

Antes de seguir leyendo, recordar simplemente un famoso refrán: "No pequeis, que bien lo pagaréis", de todas formas eso es quizá algo que se encuentra en nuestra propia naturaleza pues ya se sabe que "Vicio mundano, vicio humano", por lo que tampoco nos podrá extrañar que sea habitual que en general se adopte la filosofía del poeta Luis de Góngora, esa de "Ande yo caliente... y ríase la gente..."


DE LOS GRANDES PECADOS

SU ORIGEN

     En el principio de la vida humana. Posiblemente más viejos que nosotros mismos.
Dicen las malas lenguas que incluso antes de salir del Paraíso nuestros primeros padres ya disfrutaban de la pereza y la lujuria, pero que terminaron pecando de soberbia y envidia.

SU CLASIFICACION

     Los "pecados" son conceptos religiosos entendidos como perturbaciones conscientes del hombre respecto a los planes de la divinidad. Cada religión, cada sociedad y cada cultura tiene los suyos, considerándolos más o menos graves dependiendo de su forma de pensar.
     Para los católicos los hay muy grandotes, los Capitales, y muy pequeñitos, los Veniales.
Entre los más grandes se encuentran siete, los llamados "Siete Pecados Capitales" (número mágico este 7, caramba...). Estos son:

  1. La soberbia: Todos conocemos ejemplos de soberbios (¡...sin comentarios!).
  2. La avaricia: Todos conocemos ejemplos de avaros (¡...sin comentarios!).
  3. La envidia: Todos conocemos ejemplos de envidiosos (¡...sin comentarios!).
  4. La ira: Todos conocemos ejemplos de iracundos (¡...sin comentarios!).
  5. La pereza: Todos conocemos ejemplos de perezosos (¡...sin comentarios!).
  6. La lujuria: Todos conocemos ejemplos de lujuriosos (¡...sin comentarios!).
  7. La gula: Todos conocemos ejemplos de... ¿gulosos? (¿...sin comentarios?)

En cuanto a los pequeños pecados, pues... bueno..., quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra...

LA MEDICINA Y LA ACCION DEL MEDICO

Tú, ni caso... Tú, tampoco...      Los médicos ni entran ni salen del campo religioso, pero en la consulta diaria tienen que luchar con muchos de estos pecados, más o menos disfrazados por los temperamentos de los pacientes.

     Pero como el médico siempre tiene algo que decir, se encuentra casi obligado a enfrentarse a los cuatro últimos pecados (4 de 3, no está mal...), dando sus propias recomendaciones para luchar contra ellos.
Dejando a un lado las acciones individuales como son las oraciones, las penitencias y los actos de contricción, la Medicina Preventiva se enfrenta a la Ira con la Tranquilidad y el Reposo, a la Pereza con el Ejercicio, a la Lujuria con la Abstención y el Preservativo, y a la Gula con la Dieta...

     Que le hagan caso o no los pacientes..., eso es otra historia...

DE LOS PEQUEÑOS VICIOS

DEL CAFE...

SU ORIGEN

     Las propiedades y cualidades del café fueron descubiertas, según la tradición árabe, por un pastor de cabras etíope llamado Kaldi en el año 850. Las semillas se masticaron hasta el siglo XIII, en el que los árabes decidieron hacer infusiones con ellas. El consumo del café llegó a Europa gracias a los mercaderes de Venecia, y por los habitantes de Viena, que cuando levantaron el cerco a la ciudad dispuesto por los turcos, encontraron muchos sacos de café abandonados en su campamento.

TIPOS DE CAFE

     - Se pueden clasificar según su origen (turco, brasileño, colombiano...), su forma de tostarlo (natural, torrefecto...), y otras más, aunque en el fondo la clasificación más común es la que diferencia el café negro del café de calcetín, pues a la larga, el resto son variaciones sobre éstos últimos.
     - También hay, no lo olvidemos, café con cafeína y un líquido negro al que llaman descafeinado (palabra que hoy en día es usada para expresar las cosas sin sustancia).

DEFENSORES Y DETRACTORES

Los excesivos: En la turquía de los siglos XVI y XVII, su consumo se castigaba con la muerte. El sultán otomano Selim I (1467-1520) hizo colgar a dos médicos por aconsejarle que dejara de tomar café.
Los cafeinómanos: El rey Federico II El Grande de Prusia (1712-1786) tomaba grandes dosis de café que preparaba con champán en vez de con agua. Del sabio francés Voltaire (1694-1778) se dice que bebía cincuenta tazas diarias de café (y vivió hasta los 85 años, ahí queda eso).
La ciencia como juez sin parte: Una de las primeras pruebas científicas de los detractores del café para demostrar su perniciosidad la realizó el rey Gustavo III de Suecia (1746-1792), que estaba convencido de que el café resultaba venenoso para el organismo humano. Decidió realizar una doble prueba con dos criminales presos en sus calabozos: uno solamente bebía té y el otro café. Con el transcurrir del tiempo el experimento dió unos resultados por lo menos curiosos: primero se murieron los médicos encargados del control de la prueba, luego el rey víctima de un atentado, poestriormente el preso condenado a beber té a la edad de 83 años y, finalmente, el bebedor de café.

LA MEDICINA Y LA ACCION DEL MEDICO

Pues ya ves...      En una taza de café hay más de mil compuestos químicos diferentes; de ellos sólo 26 han sido testados y la mitad son capaces de causar cáncer en ratas. El café aporta además taninos, que pueden interferir en la digestión de las proteinas al unirse a los enzimas digestivos de modo irreversible, teniendo además un efecto astringente.
     También se ha visto que en animales de experimentación la cafeína puede inducir cáncer, aunque nunca se ha asociado estadísticamente con los humanos bebedores de café. Por otra parte, debemos recordar que en veinte tazas de café hay la suficiente cafeína para matar a un hombre.
     La cafeína puede provocar adicción si se toma en altas dosis, a lo cual hay que sumar la consideración de que el café se excreta por la leche materna lo que supone un riesgo para los bebés a los que puede provocar un síndrome de abstinencia. Igualmente y a altas dosis puede interferir en la absorción del calcio favoreciendo la aparición de osteoporosis; además, en personas susceptibles, puede provocar migrañas.

     Pese a todo, debemos tener presente que la cafeína es un derivado de la purina que prolonga el efecto de la estimulación producida por la adrenalina y noradrenalina, que presenta importantes efectos pues aumenta la atención, prolonga la capacidad de alerta y aleja el sueño. Por otra parte, la cafeína, en asociación con la efedrina, ha dado buenos resultados en el tratamiento del sobrepeso corporal. Consumida en cantidades moderadas presenta además un efecto diurético, una discreta acción broncodilatadora, favorece el funcionamiento del centro respiratorio, y contra la idea generalizada de elevar la tensión arterial, en realidad no tiene efecto sobre la misma pues únicamente en personas susceptibles al efecto estimulante de la cafeína y debido a su influencia en los estados de ansiedad, podría provocar una elevación de las cifras tensionales. ¡Ah! y además, nunca se le ha podido demostrar una relación directa con la elevación de las tasas de colesterol sanguíneo, aunque sí que es cierto que oscurece el esmalte de los dientes.

DEL ALCOHOL...

SU ORIGEN

     Se supone que apareció más por casualidad que por el ingenio del hombre. Su origen es más antiguo de lo que se cree, pues asociados al hombre prehistórico se han encontrado fósiles con vestigios de orujo y uvas prensadas. En Mesopotamia y Egipto, ya tenía una ganada fama la elaboración de vinos y cervezas.

     La habilidad del hombre resulta asombrosa a la hora de fermentar diversos extractos biológicos para obtener bebidas alcohólicas: la uva para obtener el vino, las manazanas para la sidra, la cebada para la cerveza (aunque también sirven para ello el maíz, el arroz, el trigo, el mijo, el sorgo...). Todavía más asombroso es que insista, los destile y obtenga alcohol casi puro de ellos: del vino obtiene el brandy, el coñac o el aguardiente, de la sidra el calvados, de la cerveza de cebada el whisky, de la cerveza de maíz el bourbon, de la cerveza de centeno el rye, de patatas fermentadas el wodka, de la caña de azúcar fermentada el ron, del zumo de palma fermentado el arak y de la pita fermentada el pulque...
     En realidad, el alcohol puro se descubrió durante la Edad Media gracias a la destilación del vino, y se vió que tenía una gran efecto intoxicante y anestésico (el nombre de alcohol deriva del árabe al koh´l, que se traduciría por droga).

SU USO

     La primera "cogorza" de la que se tiene constancia es la de nuestro padre Noé, curiosamente el único hombre destinado a salvarse del furor de las aguas, por lo que se supone que se salvó con él el secreto de la fermentación de la uva. Otras "cogorzas" famosas corresponden al emperador romano Tiberio, de nombre Tiberius Claudius Nerón, a quien los soldados de su guardia llamaban, por su aficción al alcohol, Biberius Caldius Mero.
     Por sus claros efectos embriagadores se asoció en sus orígenes a la magia y a la religión (ya en las ceremonias fúnebres de los egipcios, en las fiestas dionisíacas de los griegos o en el santo oficio de la misa de los cristianos). También tuvo un gran valor político pues cuenta Herodoto que los persas "después de bien bebidos, suelen deliberar acerca de los negocios de mayor importancia" y también al revés, pues "acostumbran a examinar, cuando han bebido bien, aquello sobre lo que han deliberado en estado de sobriedad". Hoy en día sólo se hace un brindis tras la firma de un importante tratado (aunque todos conocemos ejemplos de políticos que siguen la tradición persa).
     Indudablemente, el brindis, ha sido una de las grandes escusas para lanzar loas al alcohol en general y al vino en particular. He aquí un pequeño ejemplo de ello:
"El que bebe, se emborracha.
El que se emborracha, duerme.
El que duerme, no peca.
El que no peca, va al cielo.
Y puesto que al cielo vamos... ¡bebamos!"

     El juego es otro de los pequeños vicios a los que estamos expuestos, siendo la ludopatía uno de los grandes dolores de cabeza de los psiquiatras. Como estoy totalmente en contra de este vicio y lo considero peligroso y denigrante para la dignidad humana he estado meditando entre hablar de él o no, duda que he resuelto gracias a mi moneda de la suerte, y como la cruz era que no, he decidido que no voy a hablar de él, así que dejaré que sea nuestro querido don Pedro Muñoz Seca el que, por boca de Don Mendo, nos cuente los riesgos que entraña la asociación del juego con el alcohol, en este caso, con un clásico juego de cartas llamado el de las "7 y Media":
Fantástico este Don Mendo... Magdalena: ¿Y por qué marcó esa hora
tan rara? Pudo ser luego...
Don Mendo: Es que tu inocencia ignora
que a más de una hora, señora,
las siete y media en un juego.
Magdalena: ¿Un juego?
Don Mendo: Y un juego vil
que no hay que jugarlo a ciegas,
pues juegas cien veces, mil,
y mil veces ves febril
que o te pasas o no llegas.
Y el no llegar da dolor,
pues indica que mal tasas
y eres del otro deudor.
Mas ¡ay de tí si te pasas!
¡Si te pasas es peor!
Magdalena: ¿Y tú..., don Mendo?
Don Mendo: ¡Serena
escúchame, Magdalena,
que no hay que jugarlo a ciegas,
porque no fuí yo..., no fuí!
Fué el maldito cariñena,
que se apoderó de mí.

LO QUE SE HA DICHO

     Dijo del vino nuestro padre bíblico David que "bebido con templanza, es regocijo del alma y corazón". Un autor del siglo XVII especificaba más al respecto diciendo que "El primer vaso pertenece a la sed; el segundo a la alegría; el tercero al deleite, y el cuarto a la locura".
     Por otra parte, un indio norteamericano, al ver los efectos que producía el aguardiente que vendían a su pueblo comentó: "debe estar hecho mediante un cocimiento de corazones y lenguas, pues después de beberlo se habla mucho y con soltura".
     En el siglo I, en vista de que a los bárbaros les gustaba tanto la cerveza, el historiador Tácito se burlaba de ellos: "Si se les diera tanta como piden, llegarían a ser vencidos tan fácilmente por el vicio como por las armas", dejando claro que el alcohol puede ser eso, un vicio.

     Otras personas decidieron defender la ingesta del alcohol. Nuestro refranero antiguo dice que "Agua que no has de beber, déjala correr" lo que completa el nuestro refranero moderno diciendo que "Agua que has de beber, conviértela en placer"; el mismísimo Homero ya comentaba que "Cuando al agua le crecieron alas, aparecieron el ingenio y la fantasía en el mundo", idea que remató Alejandro Dumas al afirmar que "el vino es la parte intelectual de la comida, mientras que los alimentos son la parte material".

     El pueblo llano opina que "Quien se entrega a la bebida, enemigo es de su vida", aunque también es cierto que ha sido quizá el gran paladín del alcohol, especialmente del vino, ya que lo ha considerado bueno para combatir el frío ("Más abrigan buenas copas que malas ropas"), para la salud corporal ("Carne cría carne, y el vino sangre"), y como contrapunto elegante de alto significado social ("Comer sin vino, es miseria o desatino).

LA MEDICINA Y LA ACCION DEL MEDICO

colgado      Las bebidas destiladas son altamente tóxicas y, además del etanol, incluyen una serie de sustancias complejas de difícil clasificación, responsables en la mayor parte de las ocasiones de las famosas "resacas".
     El alcohol produce una importante intoxicación, se oxida en su mayor parte en el hígado con efectos lesivos sobre el mismo favoreciendo la degradación del mismo hasta la cirrosis hepática severa. Produce también una importante dependencia física y psíquica.
     Tiene un elevado aporte calórico (unas 7 calorías por gramo) en lo que se llaman "calorías vacías", pues no aportan proteínas, glúcidos, lípidos ni micronutrientes; por ello los alcohólicos suelen comer poco y presentar malnutrición.

     El alcohol también puede matar al que lo ingiere, ya sea por efectos de la intoxicación etílica, por una progresiva cirrosis hepática, por conducir embriagado, e incluso de risa: "Según cuenta la leyenda, al gran adivino griego Calcas (el que aconsejó la construcción del famoso Caballo de Troya), mientras plantaba unas viñas en su propiedad, se le acercó un vecino que le pronosticó que no viviría lo suficiente como para poder beber del vino de aquellas viñas. Llegado el día en que el vino estaba listo, Calcas invitó al agorero; a punto de levantar la copa para beber, el vecino repitió su premonición, lo que provocó tal ataque de risa en Calcas que, incapaz de reprimir las carcajadas, murió ahogado allí mismo".

     Por ello, y ya que nadie suele hacer caso a sus consejos, el médico acaba recomendando que "a la hora de beber alcohol por lo menos se debe optar por el vino, y preferentemente el tinto, pues éste conserva parte de los flavonoides originales de la uva que sirven como protección frente a los efectos hepatotóxicos del alcohol, tienen un alto poder antioxidante con lo que impiden la oxidación de las grasas circulantes y evitan su acumulación en las paredes arteriales". Así que ya lo sabéis, 1 o 2 vasos al día tampoco son tan malos (aunque en realidad, y todo hay que decirlo, el mismo aporte de flavonoides puede obtenerse con el mosto o zumo de uva no alcohólico).

DEL TABACO...

SU ORIGEN

     Su origen y uso se atribuye a los mayas del Yucatán o a los aztecas de México, pero lo cierto es que el 15 de noviembre de 1492 se inició para los europeos el conocimiento del tabaco, según una anotación de Cristóbal Colón en su diario. Fue posiblemente el soldado Rodrigo de Jerez el que trajo las primeras hojas de tabaco para su consumo, y en palabras de su mujer era un hombre que: "traga fuego, exhala humo y está seguramente poseído por el demonio".
     Malas gracias le sean dadas al embajador francés en Lisboa, Jean Nicot, que fumó su primer cigarro en 1559 y, tan entusiasmado quedó, que envió cien gramos de éste al palacio del Louvre a nombre de Catalina de Médicis, quien lo usó para curarse de sus dolores de cabeza, desde entonces se extendió su uso y al tabaco se le llamó "Hierba de Nicot", de donde deriva la palabra nicotina, nombre dado al principal alcaloide del tabaco.

     En un principio los hombres (quedaba muy feo que las mujeres fumaran) liaban su propia picadura, usaban pipa, aspiraban el tabaco en polvo, mascaban tabaco o fumaban suntuosos cigarros puros. Los cigarrillos, tal como los conocemos, son un invento relativamente reciente. El causante de su uso generalizado fue Lucky Strike, mediante un gran campaña de publicidad efectuada a principios de nuestro siglo, y el genio de tal campaña fue uno de los padres de la publicidad moderna, Albert Lasker (que por cierto, al final de su vida se sentió tremendamente culpable por haber contribuido a la extensión del tabaco y decidió donar su cuantiosa herencia para crear una fundación para el estudio del cáncer, fundación que otorga anualmente el Premio Lasker, y que sería el equivalente del Premio Nobel para las investigaciones acerca del cáncer).

SU SUPUESTA EFICACIA

     Dicen las malas lenguas que la primera historia pasional entre el hombre "civilizado" y el tabaco tuvo lugar en las boticas, ya que se le atribuían a éste último poderes casi universales, siendo gran remedio para casi todos los males.

     He aquí una lista (no exhaustiva) sobre sus efectos y los usos que se le daba tras su llegada del Nuevo Mundo: Fumando espero... "Deshincha el vientre, facilita la orina, soluciona los males de madre, acelera el parto, provoca el aborto, induce al sueño, aleja a las víboras, quita el dolor de muelas, quita el dolor de cabeza, descarga el cerebro, alivia reumas, ayuda a la digestión, cura las bubas sifilíticas, eficaz contra el herpes y la sarna, mejora la cicatrización de las heridas abiertas, excelente antídoto para ciertos venenos, gran afrodisiaco y arreglador de las pasiones".
     Aunque el médico sevillano Juan de Cárdenas en su libro Problemas y secretos maravillosos de las Indias" (1591) ya dijo lo siguiente: "Cuando me pongo a imaginar quién haya sido el inventor de chupar este humo del piciete, supuesto que hasta hoy autor ninguno lo ha escrito ni hecho mención de él, sospecho que algún ángel está puesto en razón, porque él nos libra de tantas enfermedades que verdaderamente parece medicina de ángeles; y que parezca remedio de demonios también lo está, porque si nos ponemos a mirar al que lo está chupando, le veremos echar por la boca y narices bocanadas de un hediondo humo que parece un volcán o boca del infierno".

     En realidad, se ha comprobado que la nicotina es un potente estimulante, que provoca la secreción de neurotransmisores (adrenalina, dopamina, endorfina) los cuales causan sensación de placer, aumentan el rendimiento, mejoran la memoria, disminuyen el apetito, reducen la ansiedad y disminuyen el umbral para el dolor.

LA REALIDAD... o el encuentro con el primer cigarrillo
(según Enrique Jardiel Poncela):

     "Se fueron a almorzar a un restaurante donde les dieron huevos a la Malmaison, pollo con gelatina, crema de guindas, helado y un disgusto espantoso porque la cuenta subió más que Napoleón después de la campaña de Italia.
     Acabado el almuerzo, ella se dió a conocer.
     - Me llamo Nicotina -dijo.
     - ¡Cómo! ¿Eres tú Nicotina, la famosa Nicotina: la que envenena, la que se infiltra en el organismo, la que destroza la garganta y los bronquios, la que llena de extraños tatuajes los pulmones, la que hace perder la memoria, la que ensucia el estómago y arruina la salud y el bolsillo?
     - Yo soy -murmuró muy bajito-. Pero ¡bah!, han exagerado mucho. Se hacen furibundas campañas contra mí... y créeme: no soy tan mala como parezco. Amo hasta la vejez a miles de hombres sin que les ocurra nada malo. Esos mismos médicos que despotrican contra mí, me adoran. Porque soy la mujer más deseada del globo... Millones y millones de hombres me rinden culto.
     - Pero tú los intoxicas.
     La señorita Nicotina sonrió y repuso dulcemente:
     - Y ¿qué amor es el que no intoxica, amigo mío?.
     Y el sintió la comezón de probar un amor que de tal manera fascinaba a los humanos, y exclamó en un susurro delirante, con el delirio arrollador propio de los adolescentes:
     - Nicotina, Nicotina...
     Diez minutos después tuvo el primer vómito".

LA MEDICINA Y LA ACCION DEL MEDICO

     El tabaco es una droga con capacidad para enganchar violentamente a un 90 % de quienes la prueban y que, para colmo, no manifiesta síntomas nefastos hasta muchos años después de consumirla. Además tiene un alto grado de contagiosidad, pues los hijos de padres enganchados al cigarrillo tendrán un riesgo tres veces mayor de ser asimismo tabacoadictos.

     El tabaco crea más de 3.000 sustancias al ser quemado. De ellas, algunas son extremadamente tóxicas como la nicotina, el monóxido de carbono, los alquitranes e hidrocarburos aromáticos como las nitrosaminas, aminas aromáticas y benzopirenos.

     Casi todos los usuarios del tabaco aumentarán el riesgo de padecer cáncer de pulmón, cáncer de boca, enfermedades cardiovasculares, embolias cerebrales, bronquitis obstructivas, úlceras de estómago, complicaciones maternas y fetales, cáncer de vejiga, cáncer de esófago, cáncer de laringe, cáncer de riñón, cáncer de páncreas… y, aún los que nunca la prueban, si están cerca de quien lo hace de una forma repetida, tendrán más riesgo de padecer cáncer pulmonar y enfermedades cardíacas.

     La nicotina es la principal causante de la adicción, y la supresión de ésta genera un completo síndrome de abstinencia, caracterizado por cambios de humor, trastornos del sueño, irritabilidad y ansiedad, trastornos de la concentración, cansancio, disminución de la frecuencia cardíaca y aumento de apetito.

La duda final: Sus supuestos "beneficiosos efectos" son parecidos a los de las amfetaminas o la cocaína, sólo que en menor intensidad y con un coste de compra mucho menor, con venta libre, y, en muchos países, con una absoluta tolerancia social. En realidad, sólo un 5 % de los adictos lograrán dejar la droga cada año, lo que garantiza en el fondo una gran cantidad de usuarios que ayudarán a mantener el gasto más alto de los correspondientes a tratamientos médicos y a horas laborales perdidas por enfermedad conocido (gasto que, para colmo, es muy superior a las ganancias estatales por los impuestos generados por su venta).

Visto ésto, lo único que queda por preguntarnos será...

¿¿¿Quién consume a quién???

DE LA COMIDA...

[Esto viene aquí pues siempre hay quien la considera un gran pecado y alega por ello que el primer pecado del mundo se cometió gracias a la comida - una simple manzana -, y quien por el contrario opina que sólo es un pequeño vicio.
Indudablemente casi todos convendrán conmigo en que es un gran pecado cuando la comida entra a formar parte del Canibalismo. Consideremos, no obstante, que el canibalismo puede entrar a formar parte de un hecho cultural y que en ocasiones era un simple método de obtener proteína cuando no existe otra forma de hacerlo. Un ejemplo de esto lo encontramos en los melanesios, que lo practicaban hasta que el capitán Cook introdujo el cerdo en Melanesia y en Australia; por ello los hawaianos agradeciéndole su esfuerzo, le honraron por su labor... comiéndoselo en un gran banquete...]

SU ORIGEN

     En el principio de los principios la dieta de los homínidos incluía bayas, tallos, raíces, bulbos, insectos, larvas, gusanos, huevos..., a la que se añadía ocasionalmente pequeños reptiles o mamíferos fáciles de atrapar. Posteriormente este homínido recolector evolucionó y se convirtió en cazador por lo que sus presas fueron más variadas y de mayor tamaño. Finalmente, con el descubrimiento del fuego, surgió el hombre cocinero y precisó desarrollar la agricultura y la ganadería para que le sirvieran de apoyo a sus nuevas recetas. En la actualidad el hombre tiende a evolucionar en dos sentidos: los sibaríticos y los hambrientos.

SUS EFECTOS

     El principal efecto de la comida es nutrir el cuerpo, aunque no todos lo ven de la misma forma. Para Brillant-Savarin existen diferencias pues "el animal come, el hombre se alimenta, y el hombre de talento paladea".

     Dejando a un lado las opiniones de diversos autores, lo cierto es que la comida es el motor del instinto primario de los seres vivos, lo demás... se supedita otra vez a la comida y surgen expresiones como: me remuerde la conciencia, me roe la pena, me devora la preocupación; se usa un lenguaje mordaz; se le llama voraz al ambicioso o se quiere devorar al enemigo y comer al amante...; y no se hace nada hasta que la tripa está llena pues, como dijo el poeta Françoise Villón, "la danza viene de la panza".

     Queda clara, por tanto, la importancia de la comida en nuestra vida. Hay incluso quien ha llegado a decir que "la comida es una de las pocas alegrías sólidas de la vida", lo cual es totalmente cierto, cosa que no podemos decir de la leyenda que supone que el maestro Confucio se divorció de su esposa porque no sabía cocinar bien.
     - La comida es alegría:
Para algunos evolucionistas, la sonrisa (aquello que según muchos distingue al hombre de los animales) sería un recuerdo de la felicidad del animal cuando enseña los dientes antes de morder a la presa.
     - La comida es tristeza:
Es indudable que los alimentos pueden darnos serios disgustos como es el de la obesidad, especialmente cuando hay que lucirla en verano, ya que provoca las más variadas burlas dirigidas al alma del triste obeso. De entrada ya se hace una gran distinción, pues una persona "es" fea, ciega, sorda, muda, e incluso tonta, pero siempre "está" gorda.
     Ya se decía (hace muchos años) de cierto obispo de Autun, en Francia, conocido por su gran obesidad, que había sido puesto en el mundo por la madre naturaleza para demostrar cuánto podía dar de sí la piel humana.

LA MEDICINA Y LA ACCION DEL MEDICO

     Al médico le gusta mucho para este capítulo sacar a relucir el famoso refrán: "Quien come con cordura, por su salud procura". A los pacientes les gusta mucho para este capítulo defenderse como gatos panza arriba, alegando el otro refrán que dice que "Mucha salud, no es virtud".

[NOTA BENE: Como es frecuente, según me dicen y me cuentan, que el apetito se abra delante de un monitor de ordenador (¿será por las radiaciones que emiten?) no voy a continuar con este tema por respeto a tu salud, pero si alguien está interesado en profundizar más, es recomendable que visite en las Casas del Sufrimiento las llamadas Casa de las Navajas de Chay, Casa de los Tigres y Casa de los Murciélagos].

DE LAS MUJERES, DE LOS HOMBRES, DE AMBOS...
(es decir... del SEXO)...

[Esto viene aquí pues también hay quien lo considera un gran pecado y quien lo cree un pequeño vicio. Otros creen que cuando más mejor, y asumen su práctica abusiva como una gran virtud].

SU ORIGEN

     Bueno, pues algo así como desde el principio. Se supone que nuestros primeros padres nacieron sin participación de éste, aunque luego tuvieron que darle mucho al mismo para tener toda la descendencia que han tenido.

     El sexo es fundamental para poder tener descendencia. Los animales, especialmente los mamíferos, para controlar y regular los ciclos reproductores con el acto sexual disponen del llamado celo, un estado de excitación sexual que predispone para el apareamiento y que aparece en ciclos intermitentes regulados por hormonas sexuales, en los que las hembras desarrollan ciertas señales de orden fisiológico y cambios de comportamiento. En los humanos las épocas de celo no existen, lo que convierte a la pareja humana en muy malos reproductores, ya que el hombre no reconoce el momento ideal para lograr la fecundación de la mujer, debido a ello la pareja humana debe encontrarse en disposición de mantener relaciones sexuales independientemente de lo que marque su fisiología interna, transformando el deseo sexual y el aumento de la frecuencia de copulación en lo que se puede llamar una "táctica de fuego graneado" para dar en la diana de la fecundación.

SUS EFECTOS

     El acto sexual conlleva de manera indudable y fisiológica, la satisfacción de un deseo que tiene su origen en la necesidad innata de la conservación de la especie. El pobre San Agustín ya contemplaba absolutamente perturbado la relativa independencia de su miembro y la pérdida de control sobre sí mismo como expresión, simplemente, de éste instinto fisiológico no culpable destinado a la reproducción; San Jerónimo por otra parte era más directo y consideraba al sexo sucio, aunque para San Ambrosio era simplemente una deshonra.
     De todas formas, opiniones aparte, al acto sexual y a todos los fenómenos fisiológicos que lo acompañan se le concedió, en general, y especialmente durante la Edad Media, notables beneficios como serían: la expulsión de algún pensamiento dominante u obsesivo o el dominio de la cólera; así mismo sería capaz de calmar al cuerpo, devolver la razón a los dementes, aclarar el pensamiento y hacer juiciosos a los enamorados.

LA MEDICINA Y LA ACCION DEL MEDICO

     Los médicos siempre han dicho mucho sobre el sexo y la sexualidad (antes se pensaba que eran prácticamente los únicos que podían hablar del tema sin ensuciarse la boca...).

[NOTA BENE: Pero como a mí no me gustaría que me tacharan de cochino o soez, todo por un malentendido sobre dicho tema, creo que no voy a poner nada aquí, pero si en verdad alguien está interesado en profundizar en este tema, es recomendable que visite en las Casas del Sufrimiento la llamada Casa del Fuego - que por fin está abierta, pues mira por dónde resulta que todo este asunto del sexo va más lento de lo que uno desearía -].

 
El Morador del Mitnal
elmitnal@eresmas.net
El Mitnal Médico
Modificación del artículo original, publicado en la primera versión
del Tragaluz del Mitnal (junio 1997).